Quién pudiera tocarte con un verso,
acariciarte con cada vocablo,
hacer que cada sílaba sea un beso
y cada letra un dedo que te roza.
Que una frase sea un acto de amor,
un deseo que se cumple en el acto,
y conjugar el verbo amar lo mismo
que tenerte realmente entre mis brazos.
El idioma ha de ser de carne y hueso,
el alfabeto un cuerpo que se ama
y la encarnación de la poesía.
Porque el sueño más alto del poeta
es hacer el amor con las palabras,
y alcanzar el orgasmo en un poema.
Antonio Casares.